El cirujano Marc Seidman recupera la conciencia tras doce días en coma. Fue tiroteado en su casa, y se ha
salvado. Pero su mujer fue asesinada, y su hija Tara, de seis meses, secuestrada. Paradójicamente, él es el principal
sospechoso. Y tendrá que vencer muchos obstáculos si quiere encontrar a su hija. La amistad y los vínculos familiares
estarán en juego.